Alejandro Ospina: “El trabajo que se realiza desde la Fundación siempre es con amor"

Alejandro Ospina, de 27 años, es docente de ciclo 4to de Ciencias Sociales y Filosofía. Sus padres son comerciantes y su pareja, Paola Piraquive, es diseñadora gráfica y estudiante de Artes Visuales. Alejandro tiene un hijo de 9 años, Esteban Ospina. El desafío ha sido balancear los tiempos laborales con los familiares, para poder enseñar a su hijo lo que enseña a sus estudiantes, a ser ciudadanos de bien y a aportar a la sociedad.


Es licenciado en Filosofía de la Universidad Pedagógica Nacional. Pero su pasión se extiende en áreas como las Artes Escénicas, Formación Musical, Ciencias Políticas y Derecho, con las que tiene experiencia concretamente en la Universidad El Bosque. Alejandro también se ha desempeñado en lo relacionado a la línea editorial, de diseño y articulación de corrección de estilo, incluyendo análisis orto tipográficos. Un docente comprometido con su labor y quien es la clara representación de la premisa “el mejor maestro es el que nunca deja de ser estudiante”.

Sobre otro de sus conocimientos, Alejandro dice “me encanta tener la oportunidad de articular un espacio para el deporte. En mi época universitaria fui jugador de tenis de mesa. Me encanta tener la oportunidad de compartir ese espacio con los estudiantes”.


Alejandro llegó a la Fundación en enero de 2020. Una colega del Gimnasio Femenino le recomendó presentarse en el colegio. El corto tiempo que lleva ha sido significativo, pues afirma que la Fundación “es un espacio valioso, enriquecedor y muy agradable para trabajar”.


Comenta que el acople con la Fundación le ha permitido desarrollar un sentido de pertenencia con la familia Ana Restrepo Del Corral.

La pandemia conllevó un cambió estructural fuerte, que tomó como una nueva oportunidad de reinventar la educación. Extraña las risas, los juegos y los momentos alegres con los estudiantes. Además, no poder compartir con sus compañeros de trabajo.